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¡Oh aquella
infancia
con aroma a glicinas
y tantos sueños!
Caen las flores
alfombrando veredas
y los recuerdos...

¡Cuánta
penumbra!
Sin embargo el helecho
ni se da cuenta.

En las colinas
los estandartes vuelan:
el viento reza.

Oran los monjes.
Voces de incienso y mirra
tras el portal.

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¡Ah las palomas
peleando por comer!
¿Dónde la paz?

En el andén
entre mantas y perros
duermen los niños.

¡Oh esa mosca
que zumba que te zumba
come mi postre!

¡Si fueran
peces!
Solo los pensamientos
colman las redes.

Canción de
cuna.
Suavemente la lluvia
en el tejado.
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